Tras el triunfo de Schiaretti, Cristina fue a blindar el PJ

Se mostró con intendentes y gobernadores en la histórica sede de Matheu, que no pisaba desde 2004.

Por Lucia Aisicoff/ La Política Online

Cristina Kirchner demostró este martes que tiene los reflejos políticos intactos. A dos días del triunfo aplastante de Juan Schiaretti en Córdoba, la ex Presidenta apareció por sorpresa en una cumbre del PJ y dejó un mensaje claro: esta vez jugará con el sello del peronismo.

Lo que era una reunión habitual de la Mesa de Acción Política del partido se alteró con la noticia de la posible visita de Cristina, que quedó confirmada cuando Oscar Parrilli aterrizó en el lugar. Al rato llegó la ex Presidenta, que no bajó del auto y entró a Matheu con un operativo de seguridad supervisado por militantes de La Cámpora.

Cristina se quedó una hora y ensayó un discurso de unos 20 minutos que volvió a ubicarla en el centro de la escena. Los gobernadores, intendentes y dirigentes peronistas que la escucharon se fueron convencidos de que será candidata.

Ella se ofreció a estar «en el lugar que sea» para conformar una gran coalición contra Mauricio Macri. Lejos de deponer su candidatura, muchos interpretaron esa frase como un guiño para salir a pedirle que juegue. Lo hizo el anfitrión José Luis Gioja, que salió de la cumbre diciendo que la quiere en la boleta.

Lo cierto es que en el kirchnerismo ya era vox populi el discurso de conformar un «gran frente patriótico» contra Macri, pero la decisión de Cristina de mostrarse abierta delata es su buen timing. A dos días del triunfo histórico de Schiaretti, quiso salir a marcarle la cancha al espacio de los gobernadores y mostrar al PJ Nacional encolumnado detrás de su figura, en un movimiento rápido que también busca contener posibles fugas.

Desde el Instituto Patria se encargaron de aclarar que el mensaje fue mostrar que las puertas «están abiertas» para agrandar el espacio contra Macri. Sin embargo, el metamensaje fue elocuente, porque Cristina no pisaba el PJ desde 2004 y lo que hizo fue intentar mostrarse como jefa del peronismo nacional.

El rumor de que iría al PJ corría desde hace días y por eso se encargaron de asegurarse que no faltaran gobernadores, como los habituales Gildo Insfrán (Formosa), y Lucia Corpacci (Catamarca), además de la reiente incorporación, Rosana Bertone (Tierra del Fuego). También fueron figuras como Daniel Scioli, Agustín Rossi y Felipe Solá, junto a los bonaerenses Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y el tándem matancero que componen Verónica Magario y Fernando Espinoza.

La presencia de Hugo Moyano culminó la foto con la que Cristina buscó mostrar su poder, en una reacción inmediata para obturar cualquier posibilidad de que crezca una tercera vía atada al triunfo de Schiarett, hoy legitimado por la mayoría de los gobernadores, que en off y en on se encargan de posicionarlo en el primer lugar.

«Lo de hoy opaca y aísla lo de Córdoba», dijo a LPO un dirigente cercano a la ex Presidenta. La operación de Cristina fue hábil. Se apuró a sacarle el discurso personista, el sello y la foto al cordobés, que este martes se encargó de pedir que Roberto Lavagna vaya a primarias y avisó: «No soy el dueño de Alternativa Federal».

Desde el kirchnerismo confirmaron a LPO que Cristina hará «la ecuación inversa de 2017». En ese momento, se fue del PJ para no competir contra Florencio Randazzo en una interna y le dio luz a Unidad Ciudadana. «Ahora agarra Unidad Ciudadna y la mete adentro del PJ, en un mensaje a todos los peronistas que oscilan, para que se definan», explican. (La Política Onlinee)

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