En enero cerraron 70 empresas por día en la Argentina

Los datos oficiales muestran una caída sostenida en la cantidad de empleadores y un mercado laboral que se desplaza hacia la informalidad. El fenómeno combina menos creación de firmas, y retracción del consumo.

En el inicio de 2026 se volvieron a encender señales de alarma en la economía Nacional. Lejos de una recuperación sostenida, Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en enero se registró una baja neta de 1.572 empleadores, lo que equivale a unas 70 firmas menos por día laborable.

Si se toma referencia previo al cambio de Gobierno, noviembre 2023, el retroceso es aún más marcado. En ese momento, el sistema contabilizaba 512.357 empleadores y más de 9,85 millones de trabajadores. En cambio en enero de 2026, esas cifras se redujeron a 488.177 empresas y 9,56 millones de trabajadores. En términos relativos, implica caídas del 5% en la cantidad de unidades productivas y del 3% en el empleo registrado.

En poco más de dos años, es decir desde la administración libertaria, desaparecieron más de 24 mil unidades productivas. En paralelo, se perdieron casi 300 mil puestos de trabajo. Las empresas más chicas y las de reciente creación son las que primero quedan en el camino. Muchas no logran sobrevivir a la combinación de costos altos, caída del consumo y falta de financiamiento.

Por su parte, el comportamiento de enero mostró, también algunas particularidades estacionales. Hubo un leve incremento de 7.593 trabajadores impulsado por actividades como la agricultura y la construcción. Sin embargo, la tendencia de fondo no se modificó, continuaron las caídas en sectores como la industria, la enseñanza y la intermediación financiera.

Desde la Superintendencia de Riesgo del Trabajo recordaron que “por unidades productivas se entiende a entidades, empresas u organismos públicos o privados que reúnen a una o más personas trabajadoras, y que producen bienes o servicios”. No se trata sólo de grandes compañías: el universo incluye a pequeñas y medianas firmas, que son las que en mayor medida explican la dinámica Nacional reciente.

En algunos sectores, la crisis golpea con más fuerza. La industria sigue perdiendo empleo, mientras que otras actividades apenas logran sostenerse. Parte del trabajo nuevo, además, se canaliza a través de esquemas más precarios como el monotributo. Detrás de estos números también aparece el impacto de las políticas económicas de Javier Milei. La paralización de la obra pública, la caída del consumo y la reconfiguración del mercado que atropellaron de lleno a la estructura productiva.

En ese contexto, muchas empresas optaron por achicarse, cambiar de rubro o directamente bajar la persiana. Otras, incluso, dejaron de producir para pasar a importar y comercializar. El resultado es un entramado productivo más débil, con menos empresas y menos empleo formal. Y con una dinámica que, por ahora, no muestra señales claras de recuperación.

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