Central le ganó a Racing 2 a 1 en el Gigante y pasó a las semifinales del Torneo Apertura

Central derrotó 2-1 a Racing, en un cotejo correspondiente a cuartos de final del torneo Apertura 2026 en el Gigante de Arroyito. En un partido de alto voltaje, el Canalla dio vuelta el marcador ante un rival que terminó con dos menos.

Rosario Central está en semifinales del Torneo Apertura. Luego de un tenso suplementario, producto de varias polémicas, el Canalla derrotó a Racing 2 a 1 en el Gigante de Arroyito por los cuartos de final. Zaracho abrió el marcador para la visita, pero lo empató Gastón Ávila y mandó todo al alargue. Vieron la roja Maravilla Martínez y Di Cesare en los de Avellaneda y no pudo aguantar con dos menos. Enzo Copetti lo dio vuelta en el tiempo extra.

El primer tiempo fue demasiado cortado, más peleado que jugado, más discutido que emotivo. Durante la primera media hora hubo 11 infracciones, un promedio de una cada 3 minutos: si le añadimos el tiempo en el piso de los jugadores y las quejas, casi no se jugó.

Así y todo, Central tuvo la primera clara con una jugada que finalizó Sandez con un remate por arriba del arco de Cambeses, que se inició con un pase entre líneas de Pizarro, que encontró solo a Copetti. Pero su deficitario control le hizo perder un tiempo y, en definitiva, una chance de gol clara.

Pero Racing empezó a manejar los hilos del juego y, antes de que termine la primera mitad, abrió el partido con una sorpresiva llegada de Matías Saracho. Maravilla Martínez se la bajó en el área y el lateral salió a gritar el gol tras mandarla al fondo del arco canalla.

Los dos llegaron una vez, pero la academia de Avellaneda pudo pegar una buena piña y la rosarina no.

En el arranque del complemento llegó la primera de las polémicas. Alejo Véliz metió un taco y salió a gritar el empate de Central. Sin embargo, el juez de línea se lo anuló por offside. Fue tan finita que hubo una revisión de unos 5 minutos del VAR hasta que, finalmente, la comitiva arbitral decidió mantener la decisión inicial.

El Canalla empezó a protagonizar el mejor tramo de su partido. Cambeses salvó un centro magistral de Di María que pudo ser la igualdad. De todos modos, no tardaría en llegar. Otra vez Fideo metió una bomba en el área y el Gato Ávila empató la historia.

Inmediatamente después llegó otra polémica. Maravilla Martínez le metió un manotazo a Coronel y el juez lo amonestó. La historia no terminó allí, porque el VAR llamó a Darío Herrera para que observe la acción y el árbitro decidió expulsarlo. En Racing enloquecieron al entender que era una sanción exagerada.

Central siguió buscando. Su arma más potente era la pegada de Di María y Cambeses metió un atajador ante Ovando, cuyo cabezazo luego dio en el palo. Pudo ser el segundo.

Suplementario

El partido seguía abierto y llegó el suplementario sin variantes en el marcador. Los primeros 15 minutos fueron de tensión y pocas llegadas. Sin embargo, la primera parte del alargue tuvo una polémica más: la expulsión de Di Cesare, con lo que Racing ya tenía el partido cuesta arriba y solo atinaba a aguantar.

En el segundo tiempo extra, un hecho quedará en el recuerdo de los hinchas canallas: volvió a jugar Marco Ruben, el máximo goleador de la historia del club. Di María le dejó la cinta de capitán y salió del campo. También entró Quintana a jugar de “9”.

De todos modos, no fue necesaria la participación de ninguno de los dos para ganarlo. Antes incluso de que toquen la pelota, Enzo Copetti metió el segundo y desató la alegría en el Gigante de Arroyito.

Él no lo quiso gritar demasiado por su pasado en Racing, pero todo el estadio lo gritó en su nombre. El partido se fue apagando de a poco. El Canalla con espacios pudo hacer el tercero, pero falló. Ahí estuvo Marco Ruben a punto. Todo es parte de un recuerdo ya. Central está en semifinales y es lo único que le importa al hincha.

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