Soy un pobre agujero

«Me pueden mirar de arriba hacia abajo
y yo de abajo solo puedo ver el cielo;
soy, solo soy un pobre agujero»

León Gieco

Estos versos, de crudo realismo, parecerían pensados especialmente para decribir el peculiar cuadro que expondremos a continuación.

La historia de nunca acabar. Una muestra más de la desidia de la gestión socialista, en este caso, provincial

Esta vez se trata de un pozo localizado en Ovidio Lagos al 400, entre Tucumán y Urquiza, de la mano impar. Hace casi un año que el importante orificio permance sin arreglo, tapado solo con una madera de poca resistencia, que por las lluvias y la intemperie se ha deteriorado enormemente, entrando en estado de putrefacción. La encargada de solucionar el problema es la tristemente célebre Aguas Santafesinas S.A., que hasta el momento, lo único que atinó a hacer fue instalar dos barandas alrededor del pozo, que dificultan en extremo el deambular de la gente por la vereda, forzándola a caminar por el asfalto para sortear el ya familiar obstáculo y exponiéndola a los peligros que esta acción trae aparejada. Éstos incluyen el riesgo de ser chocada por los numerosos vehículos -algunos de gran porte- que se movilizan a gran velocidad por la Avenida Ovidio Lagos.

Los vecinos y comerciantes de la zona, por su parte, inmersos en el frenesí impotente de no hallar oído atento a sus quejas, se desandan en la constante resignación, asumiendo el estorbo como parte del paisaje visual.

Lugar de paso hacia una zona de boliches y sitios gastronómicos de renombre

El sitio mencionado, no se trata de uno más en la ciudad, sino de un punto de transición crucial hacia el cada vez más concurrido barrio Alberto Olmedo. Así es, el el tradicional lugar de Rosario, bendecido por la historia con la suerte de tener entre sus hijos al recordado cómico, es actualmente referencia obligada en lo que  a la movida nocturna se refiere. De esta manera, cada fin de semana y víspera de feriado, se precipita en masa una abundante cantidad de jóvenes que buscan como destino esta renombrada oferta en el rubro diversión y esparcimiento.

La gastronomía es otra de las vedettes del barrio (que a decir verdad por la obra del progreso, ya no merece recibir ese mote). En el último tiempo se han establecido varios restaurantes de prestigio al que asisten diariamente una gran porción de rosarinos y turistas que eligen a esta ciudad como plaza vacacional. ellos también se ven en la necesidad de transitar a pié por la Avenida Ovidio Lagos, a la altura más arriba apuntada.

El registro civil, otro destino obstaculizado por el pozo en cuestión

El Registro Civil de Avenida Salta 2752, actualmente concentra en sus oficinas una multiplicidad de trámites de imprescindible realización. Sus visitantes, que arriban desde los lugares más reconditos de Rosario, en muchos casos con niños recién nacidos, montados en sus característicos cochecitos, tienen que esquivar este problema sin solución para llegar a sus puertas.

Anhelamos tenga lugar una pronta respuesta de las autoridades competentes a esta caótica situación. No puede seguir imperando la irresponsabilidad y la ineficacia burocrática. La canción del agujero debe transmutar en la canción de los hechos.

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Antonio Abbatemarco

Director de Cuna de la Noticia