Los senadores nacionales cobrarán más de $13 millones desde enero

Un aumento del 6,98% acordado para los trabajadores del Congreso se trasladará a las dietas de los integrantes de la Cámara alta.

Los senadores nacionales tendrán un nuevo aumento en sus dietas a partir de enero de 2027. El incremento surge de la última paritaria acordada entre los gremios que representan a los trabajadores del Congreso y las autoridades parlamentarias, y llevará el ingreso bruto de los integrantes de la Cámara alta a $13.115.760.

La actualización acumulada será del 6,98% y se aplicará en cuatro etapas, entre septiembre y diciembre de este año. El acuerdo contempla subas del 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre.

El mecanismo tiene un efecto directo sobre las dietas de los legisladores debido a una resolución aprobada por el Senado en 2024. La norma estableció que los aumentos obtenidos por los trabajadores legislativos se trasladan automáticamente a las remuneraciones de los senadores.

Con la última cuota del acuerdo, el valor del módulo utilizado para calcular las dietas llegará a $3.278,94. Como cada senador percibe un total de 4.000 módulos, el nuevo cálculo determina un ingreso bruto mensual de $13.115.760.

La composición de la dieta fue establecida mediante la resolución 8/24. De los 4.000 módulos, 2.500 corresponden a la dieta propiamente dicha, mientras que otros 1.000 son asignados en concepto de gastos de representación y 500 corresponden al adicional por desarraigo.

La misma resolución incorporó además una decimotercera dieta destinada a compensar el aguinaldo. La medida generó cuestionamientos debido a que los ingresos de los senadores tienen carácter de dieta y no de salario.

El sistema de actualización automática no obliga, sin embargo, a todos los legisladores a aceptar los incrementos. En junio de 2025, la entonces vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, firmó una disposición que habilitó a los senadores a renunciar total o parcialmente a las subas que se produzcan como consecuencia de los acuerdos salariales de los empleados parlamentarios.

La norma establece que los legisladores pueden comunicar por escrito a la Presidencia del Senado su decisión de no aplicar, en forma total o parcial, el incremento correspondiente.

A partir de ese mecanismo, desde La Libertad Avanza anticiparon que sus senadores volverían a optar por no incorporar el aumento a sus ingresos y que, como en ocasiones anteriores, destinarían esos fondos a entidades benéficas o instituciones públicas de sus provincias. Legisladores del radicalismo también adoptarían una postura similar.

El esquema tiene además algunas particularidades según la situación de cada senador. Los representantes de la Ciudad de Buenos Aires Mariano Recalde, del peronismo, y Patricia Bullrich y Agustín Monteverde, de La Libertad Avanza, no perciben el adicional correspondiente al desarraigo.

A su vez, la senadora Alicia Kirchner constituye una excepción dentro de la Cámara alta: no cobra dieta como legisladora nacional porque decidió percibir exclusivamente la jubilación correspondiente a su desempeño como gobernadora de Santa Cruz.

El aumento que comenzará a reflejarse en los ingresos de los senadores en enero vuelve a poner en discusión el vínculo entre las actualizaciones salariales de los trabajadores del Congreso y las dietas de los legisladores. El mecanismo vigente hace que cada acuerdo paritario de los empleados parlamentarios tenga un impacto directo sobre los ingresos de quienes integran la Cámara alta, salvo que estos opten expresamente por rechazarlo.

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Antonio Abbatemarco

Director de Cuna de la Noticia

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