Macri prometió bajar la inflación 10 puntos el año que viene

En una conferencia de prensa donde no hubo definiciones contundentes aunque se trataron todos los temas, incluso los más ríspidos, el presidente, Mauricio Macri, ratificó que el esquema de reducción de las retenciones a la soja se mantendrá y prometió bajar la inflación «más de 10 puntos el año que viene»

Por Liliana Franco/Ámbito.com

Salvo la frase «no creo que la retención sea un impuesto inteligente» que despeja dudas respecto al espíritu oficial sobre la retenciones y dar a entender que la reducción del gasto público se basará en la discusión del Presupuesto 2019, el resto de los temas como crecimiento, pérdida del poder adquisitivo, dólar y los despidos en Telam, no lograron una respuesta contundente del jefe del Estado.

Sobre lo explicitado en el acuerdo con el FMI de suspender la rebaja de las retenciones a la soja y postergar la aplicación de los beneficios por aportes patronales y por impuesto al cheque de la ley tributaria, el Presidente no se mostró muy enfático en seguir esa recomendación.

Para Macri la base no es poner retenciones «porque destruyen nuestro futuro» sino por el contrario, el no tenerlas permitirá que las económicas regionales crezcan y en ese sentido alentó «a fortalecer el perfil exportador». «Tenemos que exportar porque necesitamos generar trabajo. No creo que la retención sea un impuesto inteligente», analizó el mandatario en la conferencia de prensa que se desarrolló en la quinta de Olivos donde participaron medios nacionales e internacionales.

Sin embargo, puntualizó que el mecanismo para recaudar más está en manos de la AFIP a través del impuesto a las ganancias. La instrucción de ampliar la base recaudatoria, persiguiendo a los evasores la tenía tanto el anterior titular Alberto Abad como el actual Leandro Cuccioli.

Un punto que destacó en más de una oportunidad fue el acuerdo con el FMI es para bajar la inflación y volver a retomar la senda del crecimiento. El mandatario aseguró que el objetivo del Gobierno es «bajar la inflación y el plan firmado con el FMI va en esa dirección». «Va a bajar más de diez puntos para el año que viene y estaremos en un dígito para el otro», indicó.

«Queda claro que por más que no haya sido tan fácil como pensábamos domar la inflación, por la historia, por la inflación incubada por el cepo, por las tarifas y por esta tormenta que devaluó la moneda, es una prioridad bajarla porque castiga al trabajador, a las pymes y a la industria», sostuvo.

Sobre los despidos en Télam, el presidente lo atribuyó a la «superpoblación» de personal, que no cumplía con la premisa de su Gobierno de «darle un servicio eficiente a los argentinos» aunque dijo que era el primero en lamentar que un «argentino se quede sin trabajo o esté por perder el trabajo».

De esta forma sobre los 354 despidos que hubo en la agencia oficial el pasado 26 de junio, desde cuando el servicio de noticias permanece suspendido. En momentos en que tenía lugar la conferencia de prensa, trabajadores de Télam, junto a los sindicatos Sitrapren y Sipreba, se manifestaron en las inmediaciones de la Quinta de Olivos en reclamo por la reincorporación de los despedidos.

Quedó claro que el Presidente admite que aún estamos atravesando una «tormenta» pero que confía en las herramientas que están utilizando y, aunque no lo dijo, en su equipo de Gobierno. Otro concepto que ratificó es que se sigue apostando a que los sectores dirigenciales «pongan el hombro» y que ese compromiso será palpable si llega a prosperar el proyecto de Presupuesto 2019.

Esta conferencia de prensa que no tuvo ningún anuncio y tampoco fuertes definiciones, tendría como objetivo hablarle a la gente como el propio Macri dijo «con la verdad». Si bien sus palabras no van solucionar la suba de precios, la pérdida de poder adquisitivo o la pobreza, el Gobierno estaría tomando en cuenta no solo la caída de la imagen presidencial sino también la caída en la expectativa sobre el futuro de los argentinos. En este sentido la conferencia pareció más una charla para tratar de volver a tener un poquito de la confianza perdida. El punto es que no queda claro sobre quien recaerá el ajuste y sí solo repercutirá en los que menos tienen. (Ámbito.com)