La industria santafesina no encuentra piso: en enero la producción cayó un 9,7% interanual
El último informe de Federación Industrial de Santa Fe revela un escenario crítico para el sector fabril provincial, con dos tercios de las ramas industriales en baja. La caída de la demanda interna, el desplome de la construcción y la pérdida de puestos de trabajo marcan el inicio de 2026.
La industria manufacturera de la provincia de Santa Fe comenzó el año 2026 profundizando su sendero contractivo. Según el Índice de Producción Industrial elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), la actividad registró en enero una caída del 9,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este retroceso no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un contexto complejo donde el 67% de las ramas analizadas presentaron menores niveles de producción.
A pesar de que el indicador desestacionalizado mostró una leve mejora del 1,3% respecto a diciembre, la comparación interanual sigue siendo alarmante, ubicándose un 8,4% por debajo de los niveles alcanzados en enero de 2023.
El informe detalla que el golpe ha sido especialmente duro en sectores estratégicos para el entramado productivo santafesino. La industria siderúrgica lideró las contribuciones negativas con una estrepitosa caída del 35,6%, seguida de cerca por la maquinaria agropecuaria (-32,1%) y el sector de vehículos automotores, que se desplomó un 74,7% interanual.
Otros rubros vinculados al consumo masivo también sufrieron retrocesos significativos: la producción de autopartes cayó un 22,2%, las prendas de vestir un 15,4% y los productos lácteos un 10,3%. En contraste, solo sectores puntuales como la molienda de cereales (+5,2%) y edición e impresión (+2,1%) lograron números positivos.
Desde FISFE señalan un conjunto de obstáculos que asfixian la actividad. En primer lugar, la debilitada demanda interna impacta directamente en la producción de bienes finales. A esto se suman costos financieros que superan la tasa de inflación, dificultando el financiamiento del capital de trabajo, y una cadena de pagos visiblemente deteriorada.
Un factor clave en esta recesión es la parálisis de la construcción. La superficie autorizada a construir en 51 municipios y comunas de la provincia disminuyó un 15,2% en 2024 y un 8,0% en 2025, lo que arrastró a la baja a industrias proveedoras como la maderera, la metalúrgica y la de minerales no metálicos.
El impacto en Rosario y el empleo
La situación en Rosario refleja la gravedad de la crisis regional. Según datos de facturación real, la industria manufacturera local finalizó 2025 con su segundo año consecutivo de fuerte retroceso, tras haber caído un 26,4% en 2024 y un 8,8% adicional el año pasado.
Este escenario tiene su correlato más doloroso en el mercado laboral. En Santa Fe, la cantidad de trabajadores asalariados industriales se redujo en 2.200 personas en la medición interanual a noviembre de 2025. A nivel nacional, la tendencia es aún más marcada, con 21 meses consecutivos de caída en el empleo industrial, acumulando una pérdida de 58.600 trabajadores desde diciembre de 2023.
Primarización de las exportaciones
Finalmente, el informe advierte sobre un proceso de primarización de la economía provincial. Mientras que las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron un 24,5% en volumen en enero de 2026, las ventas de productos primarios mostraron un mejor desempeño. La participación de las MOI en el total de exportaciones provinciales fue de apenas un 4,6%, la cifra más baja de la serie histórica, lo que evidencia el deterioro del entramado industrial santafesino frente a un modelo exportador de escaso valor agregado.
