Toniolli propone incentivos para recuperar los cines históricos

A cambio deberán proyectar películas sin cargo para escuelas y jubilados. El proyecto de Toniolli plantea la eximición de tasas y otros beneficios.

Por Marcos Cichirillo/La Capital

Rosario supo tener más de setenta cines, repartidos entre el centro y los barrios, que con el paso del tiempo se fueron cerrando una tras otra. Actualmente sobreviven apenas ocho, de las cuales sólo tres son de capitales rosarinos y otros dos sobreviven de la mano del Estado. Una iniciativa ingresada por el concejal Eduardo Toniolli en el Concejo propone, por medio de exenciones impositivas y otras medidas, apuntalar a los que actualmente están en funcionamiento y promover la reapertura de una larga lista.

El proyecto de ordenanza, titulado «Régimen de protección y fomento de los cines históricos rosarinos», establece como contraprestación por los beneficios obtenidos, la realización periódica de funciones sin cargo para escuelas, clubes, centros de jubilados, e instituciones sociales.

La iniciativa será presentada hoy, a las 10, en el complejo de cines Monumental junto con un histórico del sector, Daniel Grecco, que además describió en su libro «Proyectando ilusiones» lo que llegó a ser la vida en los cines rosarinos, con hasta 8 millones de tickets cortados en la década del cincuenta.

«El objetivo es aportar un granito de arena a la continuidad de cines históricos que aún siguen en funcionamiento y, eventualmente, generar un atractivo a quién quiera reactivar alguno de los que aún están en condiciones de ser utilizados como cines», explicó el concejal peronista.

«Además de ser un ámbito de sociabilidad, esparcimiento, y acceso a la cultura, los cines siempre han movilizado la actividad comercial y gastronómica a su alrededor», consideró Toniolli, y agregó que «el cierre de esos cines históricos representó en su momento una tragedia para la vida social de cada uno de los barrios en los que se emplazaban, pero también para la actividad económica de centros comerciales que latían a su alrededor».

El proyecto contempla la creación de la figura de «Cine histórico», la señalización oficial de cada uno de ellos, su inclusión en la agenda cultural de la ciudad. Además de beneficios impositivos, propone ayudas para mejoras edilicias con el fin de preservar inmuebles que, en muchos casos, tienen un alto valor patrimonial.

«La idea no es regalar nada, sino «canjear», por ejemplo, el monto de lo que estos establecimientos pagan en concepto de tasa general de inmueble (TGI), Derecho de registro e Inspección (Drei) y derecho de acceso a espectáculos públicos, a cambio de funciones sin cargo para escuelas, clubes, centros de jubilados, o instituciones sociales», apuntó Toniolli, y agregó que «de esta manera se alienta a la continuidad o reapertura de espacios culturales enraizados en la historia de Rosario, que fueron perdiendo terreno un poco por el avance de nuevas tecnologías y otro poco por el desembarco de grandes cadenas internacionales. Además, se promueve el acceso de distintos colectivos sociales a la experiencia única ver cine en el cine».

En caso de aprobarse el proyecto, para poder acogerse a la normativa, las empresas a cargo de las salas deberán ser de capitales rosarinos, desarrollar como actividad principal la exhibición de filmes y figurar en la nómina que establece la misma ordenanza, que se estableció en base a registros históricos. Asimismo, entre otras exigencias, deberán abrir su espacio para la realización de actividades de difusión de la industria audiovisual de la ciudad.

La realidad actual de los 74 inmuebles de Rosario que alguna vez albergaron cines es de lo más variada: algunos se perdieron definitivamente y en sus predios funcionan estacionamientos; otros alojan iglesias evangélicas, comercios o se encuentran en estado de abandono, pero aún mantienen su estructura original. (La Capital)