El costo de vida para los jubilados volvió a subir y necesitan más de $1,5 millones para cubrir el consumo básico
De acuerdo al último informe presentado por la Defensoría del Pueblo porteña, una pareja de jubilados propietaria necesitó en abril un total de $1.577.435 para cubrir mínimamente sus productos de consumo. En promedio $52.581 por día para solventar los gastos básicos. De ese total, $19.712 se destinan a alimentos y $17.637 a servicios del hogar.
El costo de vida para los jubilados continúa en aumento y ya supera el millón y medio de pesos mensuales en la Ciudad de Buenos Aires. Presionado por el gasto en alimentos, alquileres y medicamentos, que siguen al alza pese a la desaceleración de la inflación del mes de abril.
De acuerdo al último informe presentado por la Defensoría del Pueblo porteña, una pareja de jubilados propietaria de su vivienda necesitó en abril un total de $1.577.435 para cubrir su canasta básica de consumo. El monto representó un incremento mensual del 1% y acumuló una suba de 7,5% en el primer cuatrimestre del año.
La cifra corresponde a un hogar integrado por dos jubilados de hasta 74 años con vivienda propia y sin cobertura prepaga de salud. Además, el estudio contempla los gastos necesarios para sostener condiciones de vida consideradas adecuadas para adultos mayores, incluyendo alimentos, vivienda, salud, transporte, limpieza, indumentaria y esparcimiento.
Alimentos, transporte y servicios, la mayor parte de los gastos
Según el relevamiento, el rubro de alimentación es el que más pesa en el presupuesto, demandando $591.351 mensuales. Las carnes y derivados encabezaron el ranking de gastos, con $249.028 por mes, seguidas por frutas y verduras ($118.382) y productos lácteos ($96.223). El segundo gran componente fue el de bienes y servicios básicos del hogar, (como luz, gas, transporte y expensas), que alcanzó los $529.110 mensuales.
De esta manera, en abril, una pareja de jubilados propietarios necesitó destinar en promedio $52.581 por día para solventar los gastos básicos. De ese total, $19.712 se destinan a alimentos y $17.637 a servicios del hogar.
La situación se vuelve más crítica para aquellos que no tienen casa propia o requieren cobertura médica privada. En el caso de los inquilinos, el costo total de la canasta se disparó a $2.335.211, siendo que el gasto en vivienda por sí solo promedió los $757.776 en el cuarto mes del año.
En tanto que para quienes optan por mantener una medicina prepaga, el presupuesto mensual trepó hasta los $2.749.141 en el cuarto mes del año. En este caso, solo el seguro de salud representó un desembolso de más de $1,1 millones.
Medicamentos
Los precios de los medicamentos representan un fuerte gasto para los jubilados. En abril, los remedios aumentaron un 2,7% promedio, superando el alza general de la canasta, según precisó el Índice de Precios de Medicamentos (IPM).
Los analgésicos (3,5%) y los antibióticos (3,3%) lideraron estas subas, presionando aún más el bolsillo de un sector cuya salud es prioritaria pero cada vez más costosa de mantener.
Cabe señalar que, con el último aumento, un jubilado que percibe la mínima recibirá en junio de 2026 un haber de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) de $403.318. Sumado al bono fijo de $70.000 —monto que no se actualiza desde octubre de 2024—, el total asciende a $473.318. De esta manera, los números no cierran y los adultos mayores están cada vez más lejos de cubrir una canasta básica de consumo y más cerca del empobrecimiento total, en el marco de la política económica que lleva adelante la administración de Javier Milei.
