La morosidad en las expensas crece hasta el 20% en los consorcios

Los administradores de propiedad horizontal de la provincia de Santa Fe marcaron este rasgo en las liquidaciones de julio. Lo atribuyen a la retracción económica y la pérdida de capacidad de pago.

El cierre de las liquidaciones de expensas correspondientes a julio, que comenzaron a abonarse en los primeros días de agosto, encendió una señal de alerta entre los administradores de consorcios de la provincia de Santa Fe. Según informó la Cámara de la Propiedad Horizontal, en algunos edificios la morosidad alcanzó al 20 por ciento de los propietarios, con atrasos respecto de las fechas de vencimiento.

Para el presidente de la entidad, Adolfo Jäger, el incremento responde a una combinación de factores estacionales y económicos. «Hay factores propios de la época», señaló, en referencia a los gastos extraordinarios que suelen afrontar las familias durante las vacaciones de invierno, pero también apuntó a la «retracción económica» que obliga a muchos hogares a reorganizar sus ingresos y establecer prioridades a la hora de pagar sus obligaciones.

«En momentos así de crisis, la gente suele suspender el pago de impuestos y las expensas no son la excepción», explicó Jäger.

El fenómeno se inscribe en un escenario más amplio de deterioro de la capacidad de pago de las familias. De acuerdo con el «Monitor mensual de crédito a las familias», elaborado por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral junto con la consultora EcoGo, casi dos de cada tres nuevos morosos dejaron de pagar sus obligaciones sin que se hubiera producido un aumento extraordinario de las mismas. El dato apunta, según el informe, a una pérdida de capacidad de pago de los hogares.

El mismo estudio señala que en junio la cantidad de personas con algún tipo de financiamiento llegó a 20,4 millones. De ese universo, 5,3 millones registraban atrasos superiores a los 90 días.

En los consorcios, la consecuencia del aumento de la morosidad puede trasladarse rápidamente al resto de los propietarios. Cuando una parte de los vecinos deja de pagar, el edificio debe afrontar igualmente gastos indispensables como servicios, mantenimiento, salarios de trabajadores, reparaciones e impuestos.

Por eso, Jäger remarcó el papel que puede desempeñar una administración profesional para evitar que los atrasos se conviertan en un problema mayor. «La diferencia la marca un administrador profesional. Alguien que pueda gestionar con previsibilidad y hacer un seguimiento responsable de los deudores», sostuvo.

Otro elemento considerado clave es la existencia de fondos de reserva. Según explicó el titular de la Cámara de la Propiedad Horizontal, contar con ese respaldo permite amortiguar en el corto plazo el impacto de los incumplimientos y mantener el funcionamiento normal del consorcio mientras se procura regularizar las deudas.

La advertencia apunta especialmente al efecto acumulativo que puede generar el atraso. «Con los intereses que genera pagar fuera de tiempo impuestos y proveedores, si no se administra bien se transforma en una bola de nieve imposible de frenar», afirmó Jäger.

Frente a este escenario, desde la Cámara plantean la necesidad de avanzar en una mayor profesionalización de la actividad. «Desde la Cámara estamos haciendo las dos cosas que están a nuestro alcance para jerarquizar el sector», señaló Jäger.

En ese sentido, mencionó por un lado el impulso a la colegiación de los administradores, a través de un proyecto que se encuentra en tratamiento en la Cámara de Diputados de Santa Fe. Por otro, destacó la capacitación como una herramienta para mejorar la gestión de los consorcios.

En ese marco, la entidad prepara para septiembre el Congreso Nacional de Propiedad Horizontal, que se realizará por primera vez en Rosario y reunirá a representantes y especialistas vinculados con la administración de edificios y la vida consorcial.

Mientras tanto, los administradores siguen de cerca el comportamiento de los pagos de agosto. El dato que dejó el cierre de julio funciona como una señal de alerta: en un contexto de ingresos familiares cada vez más ajustados, las expensas también empiezan a quedar atrapadas en la disputa cotidiana por qué obligaciones pagar primero.

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Antonio Abbatemarco

Director de Cuna de la Noticia

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