Hallaron el cuerpo del joven que había desaparecido en el río

El cuerpo sin vida de Gabriel Fernández Arostégui fue encontrado por Prefectura en el Paraná a la altura de Arroyo Seco. Se desconocen las causas del deceso.

Tras una semana de intensa búsqueda, Prefectura halló ayer el cuerpo sin vida en el río, a la altura de Arroyo Seco, de Gabriel Fernández Aróstegui. El joven de 23 años había desaparecido el viernes pasado cuando intentaba cruzar el Paraná a bordo de una canoa. Los familiares del muchacho reconocieron el cuerpo, que luego fue trasladado al Instituto Médico Legal de Rosario, donde se le practicará la autopsia para determinar las causas del deceso.

El cuerpo de Gabriel fue encontrado en horas del mediodía en el río Paraná, a la altura de la desembocadura del cementerio de Arroyo Seco, en el kilómetro 392.

El jefe de la Prefectura de Arroyo Seco, Eleuterio Marcelo Ocampo, había dado algún indicio de que podía ser el cuerpo del joven cuando sentenció que se trataba de una persona joven «menor a 35 años» y que al momento de ser encontrado vestía «jeans, medias, no tenía zapatillas y llevaba puesto un sweater liviano».

Por la tarde, los padres y hermanos de Gabriel reconocieron el cuerpo del joven, que había desaparecido el viernes cuando transportaba con una canoa unas chapas al parador Pura Vida.

Desde ese día no se tenían noticias ni de él ni de su embarcación, más allá de que había aparecido su mochila y la perra con la que se trasladaba a su puesto de trabajo.

El fiscal de Victoria, Jorge Taleb, confirmó que el cuerpo encontrado en el Paraná era de Gabriel Fernández Aróstegui. Y no descartó ninguna hipótesis respecto a las razones del deceso.

«Vamos a analizar mediante oficio y la intervención del Instituto Médico Legal, a los fines de realizar la autopsia y determinar las causas de la muerte, para saber si hubo intervención de terceras personas o simplemente se trató de un accidente», sostuvo

Además de recalcar que «hay un acta de reconocimiento» por parte de los familiares en base «a tatuajes y piercing» que tenía el chico, sentenció que por el estado en que encontraron el cuerpo, «ha estado varios días en el agua».

El funcionario judicial aclaró que aún no fue encontrada la embarcación en la que se trasladaba Gabriel y comentó que le encomendó a Prefectura que se continúe la búsqueda, para, en caso de hallarla, poder realizar las pericias correspondientes «para ver si tuvo algún tipo de desperfecto y reconstruir con exactitud lo que sucedió».

La familia de Fernández Aróstegui había sido muy crítica con la investigación inicial. Cecilia, la madre del joven fallecido, había dicho que «lo que pasó es muy raro».

La mujer había cuestionado a Prefectura Rosario porque, según detalló, no se mostraron interesados en el rastrillaje. «Dijeron que no podían traer un sonar (que detecta elementos hundidos) que está en Buenos Aires y que no tenían combustible suficiente», se quejó.

Cecilia rechazó la versión del accidente porque su hijo «al ser técnico en higiene y seguridad, sabía qué peso cargar en la canoa y tenía el carné de timonel».

Andrea, hermana de Gabriel, apuntó contra el dueño del parador donde trabajaba el joven. «El propietario del parador Pura Vida hizo la denuncia recién a la tarde», contó. Y la madre agregó que no se presentó a declarar recién hasta el pasado domingo. (LaCapital)