Petroleras preparan aumentos en el combustible

El mercado de combustibles estará desregulado completamente desde mañana y las principales petroleras analizan un nuevo incremento de naftas y gasoil para los próximos días, en función de variables como la cotización del dólar y el costo internacional del crudo.

Fuentes de las compañías adelantaron a la agencia Télam que analizan un incremento de precios en los surtidores, tras cerrar 2017 con un aumento promedio en torno del 30 por ciento, por encima de la inflación estimada para el año “de menos de 25 por ciento”. Esta decisión se analiza en momentos en que se completará la desregulación del mercado de petróleo y combustibles en la Argentina, por lo cual las empresas tendrán la libertad de fijar los precios según sus costos y sus políticas comerciales e incluso decidir abastecer al mercado mediante la importación.

A partir de mañana entrará en vigencia la decisión del gobierno nacional de eliminar el registro de importación de petróleo y combustibles, con lo que dio respuesta –mediante el decreto 962 del 27 de noviembre– al reclamo de las empresas petroleras según las cuales la medida es necesaria para la desregulación plena del mercado local.

Esta libertad para importar implica la posibilidad de comprar crudo en el mercado internacional e incluso los distintos tipos de combustibles, de acuerdo con sus conveniencias de costos y comerciales, lo que debería contribuir a un mercado más competitivo, condición necesaria para la liberación del sector.

Al mismo tiempo, desde enero ya no tendrá vigencia formal el acuerdo firmado a comienzos de este año por las productoras y las refinadoras que establecieron un sendero de convergencia con los valores internacionales del precio del denominado barril criollo, aunque ese punto de coincidencia se anticipó el 1° de octubre.

Durante el último trimestre del año las compañías ejercieron la libertad de fijar los precios de los combustibles pero con el acuerdo aún vigente ya que, si el precio del crudo internacional del tipo Brent volvía a caer en su cotización por debajo de los precios sostén establecidos para el tipo Medanito (Cuenca Neuquina) y Escalante (Cuenca del Golfo), se hubiera aplicado nuevamente lo firmado.

Anteayer, último día hábil del año, la cotización internacional del Brent cerró a 66,87 dólares el barril, su máximo desde mayo de 2015, lo que le permitió registrar a lo largo de todo 2017 un incremento de 17,6%; es decir una ganancia de 9,85 dólares.

El petróleo del Mar del Norte –que marca la referencia del mercado argentino– abrió 2017 con una cotización de 56,82 dólares el barril, alcanzó su piso del año el 22 de junio a 44,82 dólares y desde entonces mantuvo una recuperación sostenida hasta los 66,87 dólares a los que abrirá el próximo martes.

Aumentos

En cuanto al precio local de los combustibles, las petroleras culminaron 2017 con un incremento promedio de naftas y gasoil en torno del 30%, varios puntos por encima de la inflación estimada para el año que se presume estará por debajo del 25 por ciento, de acuerdo con las últimas proyecciones privadas.

El último aumento dispuesto en las estaciones de servicio se produjo en las primeras horas del 2 de diciembre, cuando las compañías dispusieron un ajuste del 6% en todos sus productos, argumentando el incremento del precio internacional del crudo y el reacomodamiento de valores de los biocombustibles.

Para los primeros días de enero, la variable que impulsará a la suba la ecuación de las empresas es el nivel en el que finalmente se acomode el tipo de cambio, ya que el dólar en el último mes del año avanzó 7,69%, casi la mitad de la revaluación anual.

Algo similar se registró con el sendero de precios del Brent, que abrió diciembre a 63,57 y a lo largo del mes experimentó una suba de 5,1% hasta los actuales 66,87 dólares.

Las empresas que dominan el mercado nacional de combustibles son las petroleras YPF, con una participación en torno del 55% del total; Shell con el 21%; Axion con 12%; Pampa (ex Petrobrás), en proceso de venta a Trafigura, con 6%; Oil, con 4%, y el resto se reparte entre compañías menores. (El Ciudadano)