¿Reconstrucción o continuidad de destrucción?

La incertidumbre gana terreno en la previa de las elecciones generales.

Incertidumbre. Desesperanza. Si hay un enemigo de la política, se centra en estas dos palabras. Las decisiones políticas necesitan generar certidumbre y esperanza. A días de la primera gran definición política argentina – donde un país, el nuestro, decide cómo se reconstruirá o se seguirá destruyendo – no se advierten los modelos (¿Se puede conducir un país sin modelo y sin la planificación que lo sostiene?).

Los candidatos siguen blandiendo eslóganes y desorientación. Patricia Bullrich promete “sacar al kirchnerismo” y ahí se ancla. Avanza con un flotador de plomo, su mentor, Mauricio Macri, quien no deja de coquetear con su nuevo objeto de amor/poder: Milei. Tal vez especulando con acercarle su estructura política en caso que triunfe el libertario, dado que como se sabe Milei no tiene gobernadores ni intendentes que le respondan y para ser gobierno se necesitan aproximadamente, 3500 voluntades.

Sergio Massa tiene hoy un único objetivo: ingresar al ballotage. Promete para ello lo que hoy no tiene, no pudo o no supo lograr: un futuro gobierno de coalición en el cual haya unidad en la acción. Para lograrlo, ya le ha realizado advertencias especialmente al movimiento obrero. Jorge Sola, secretario de prensa de la CGT, cuenta: “Sergio ya nos dijo: en mi gobierno todos, y lo subrayó, todos van a tener que poner”. El dirigente cree que después de las PASO Massa tomó el control de su campaña, y que en el acto de Tucumán se selló un acuerdo importantísimo con la CGT. “Nos alineamos”. Sola ve como un logro la ley que elimina el impuesto a las Ganancias a la cuarta categoría y que al sábado pasado la devolución del IVA era de $ 13.700 millones. Cree que luego del 22 de octubre, Massa acordará con el radicalismo, el socialismo y muchos otros sectores, para darle forma a un gobierno de acuerdo nacional.

En cuanto a Javier Milei, Infobae conversó con Luis Barrionuevo. Principales definiciones: “Milei gana cómodo en primera vuelta. Esto así como está no sirve más. Al peronismo lo destrozaron Cristina, Alberto y los gobernadores”.

Esta cronista le pone sus reparos sobre distintos decires del candidato, ante lo cual el dirigente gastronómico contesta: “Más de lo que nos pasó, no puede sucedernos. Milei no tiene negocios. No pertenece a ninguna corporación”. Coincide en que Mauricio Macri se le acerca al candidato libertario para cubrir espacios con su gente de ser gobierno Milei (Se ríe). Por último señala dos cosas: lo austero del gasto en la campaña de las PASO. Y su convencimiento en cuanto a que será el Menem de este siglo. “Milei sacará a la Argentina adelante”.

Esta cronista igualmente refleja las palabras iniciales. Incertidumbre. Desesperanza. Y un tercer vocablo aportado por Raúl Timerman: decepción. Este domingo los candidatos tendrán una nueva oportunidad tal vez, para dejar atrás estas palabras. El primer debate tuvo un gran ganador: los 3.500.000 de personas que se interesaron por saber qué piensan y qué quieren hacer los presidenciables. De no mantenerse este número, será la peor de las críticas que hayan recibido.

Política en Santa Fe. En esta provincia sigue la transición muy ordenada para afuera (con algunas rispideces internas) que “se arreglarán en privado”. Todo indica que nada va a alterar un buen diálogo político entre entrantes y salientes. Así quedó demostrado ayer cuando el gobernador electo Maximiliano Pullaro junto al gobernador saliente Omar Perotti y sus pares de Córdoba: Juan Schiaretti y Martin Llaryora, rubricaron el acta de inicio de obras del Acueducto biprovincial.

Según pudo saber Infobae de fuente inobjetable sobre el armado del próximo gabinete santafesino “todos están en primera línea, pueden ser ministros o secretarios”, en alusión a los nombres que se conocen. Esta cronista intuye que el gabinete se conocerá luego de las definiciones políticas nacionales. Manifiesta la fuente que “las tensiones son reales”, en referencia a quien presidirá la cámara de Diputados. “No hay ningún acuerdo de nombres ni partidos”. Crece el rumor sobre que, si el Socialismo no se pone de acuerdo, tal vez el radicalismo propicie un nombre de sus filas.

Si bien Pullaro está en silencio mediático, su obsesión por llevar adelante el plan de seguridad – que ya dispone -, hace que se lo haya escuchado decir: “¿qué es lo que no entienden? Nos matan chicos de 12 años. Pónganse las pilas (aparentemente esto va direccionado hacia el desorden que hoy reina en el MPA)”. “¿Qué parte no entendemos de que esto es una emergencia y vivimos un narcoterrorismo?”. Quienes lo frecuentan dicen que Pullaro está obsesionado por restituirle la paz que han perdido a los vecinos y quedó impresionado por las cosas terribles que vio cuando fue ministro de Seguridad. De ahí que aseguran que, lo primero que hará, es bajar la palanca a los presos para impedirles que sigan conduciendo desde la cárcel el delito en las calles. Por esto la reiteración que hace sobre empoderar a la buena policía.

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María Herminia Grande

Periodista. Analista política