Volverán a cobrar peaje en el puente Rosario-Victoria
Aunque el nuevo cuadro tarifario ya fue difundido, cuando se pongan nuevamente en funcionamiento las cabinas, que permanecen inactivas desde abril, comenzará el cobro.
La flamante firma Conexión Alto Delta SA (empresa que pertenece a la constructora rosarina Obring), nuevo concesionario del puente Rosario-Victoria anunció que a partir de las 0 horas del martes se hará cargo de la conexión vial. Esto ocurre luego de la empresa Caminos del Río Uruguay, que administraba el corredor culminara su gestión en abril del año pasado.
El cobro de peaje comenzará, según la empresa, cuando las cabinas, que permanecen inactivas desde abril, se pongan nuevamente en funcionamiento.
Los precios, en el caso de que el pago sea manual, parten desde $600 para motos y $1.100 para autos, mientras que los valores aumentan progresivamente para vehículos de mayor porte. Las categorías intermedias y superiores – que incluyen utilitarios, ómnibus y camiones – oscilan entre $2.100 y $5.200, de acuerdo con la cantidad de ejes y el peso del vehículo, lo que refleja un esquema tarifario basado en el impacto diferencial sobre la infraestructura vial.
Aquellos que utilicen el pago automático, tendrán algunos descuentos. En este esquema, la tarifa mínima es de $514,60 para motocicletas y $1.029,20 para automóviles, mientras que los vehículos pesados pagan entre $2.058,40 y $5.146,01, según categoría. La segmentación mantiene el mismo criterio técnico que el pago manual (tipo de vehículo, cantidad de ejes y peso) pero con descuentos porcentuales que se repiten en todas las categorías.
La concesión de la ruta nacional 174 había finalizado el 8 de abril pasado. Desde entonces, las barreras de la garita se mantenían levantadas y Vialidad Nacional estaba a cargo del mantenimiento de la arteria.
Obring tendrá a su cargo la administración la ruta, que incluye el puente sobre el río Paraná, en los próximos 30 años. La empresa se impuso en la licitación lanzada en junio del año pasado, una de las primeras de la gestión de Javier Milei.
El corredor tiene serios problemas de mantenimiento, tras la finalización del contrato con la anterior concesión hace 8 meses. Los 60 kilómetros de ruta exhiben hundimientos y marcas de huellas, lo que la torna peligrosa, sobre todo en días de lluvia.
Por lo que, en los primeros tres meses de concesión se deberán desarrollar tareas de bacheo superficial y profundo, y eliminación de deformaciones del borde de la calzada y de hundimientos; además del calce de banquinas, el sellado de fisuras, corte de pasto, limpieza de la zona de camino y reparación de juntas y la pintura en su totalidad los casi 60 kilómetros de trayecto, según marca el pliego de licitación.
