Fito Páez se reencontró con el público rosarino en un show para 300 mil personas en el Monumento Nacional a la Bandera

La ciudad vivió una noche marcada por la masiva participación del público, que acompañó al músico en un espectáculo gratuito organizado como cierre de una semana especial.

Rosario vivió anoche una de las citas musicales más fuertes del año y seguramente de su historia con el recital gratuito que Fito Páez ofreció en el Monumento Nacional a la Bandera. La presentación convocó a unas 300 mil personas y tuvo un peso especial por tratarse de un regreso a su ciudad natal, en un escenario emblemático y con entrada libre. La convocatoria fue un éxito, que se desarrolló con emoción y alegría.

El concierto también funcionó como el puntapié inicial de la gira Sale el sol. Después de este show, Fito Páez continuará con presentaciones en el Movistar Arena, con funciones agotadas este jueves y viernes y otra fecha anunciada para el 10 de abril, antes de seguir por Uruguay, Colombia y otros destinos.

El recital fue presentado como un regalo para Rosario, con una producción sostenida por sponsors y empresas privadas. La propuesta fue pensada especialmente para los rosarinos y tuvo formato completo, con grandes clásicos, canciones nuevas y una puesta escénica diseñada para la ocasión.

La actividad en el Monumento comenzó antes del show principal. A las 18.20 abrió la jornada Luisina Cali. Luego, a las 18.45, fue el turno de Killer Burritos, la banda del guitarrista y cantante Coki Debernardi, amigo de años de Páez.

Finalmente, a las 20, subió al escenario Fito Páez. Vestido de traje blanco junto a unos lentes que le hacían juego, y una remera amarilla solo en la parte del cuello, abrió cantando, cómo no, «Rosario siempre estuvo cerca», la frase más conocida del Tema de Piluso, sentado a un piano con los colores de la bandera argentina.

Después siguió un recorrido por canciones icónicas de su carrera. En Hazte fama, se levantó del piano y pasó a la guitarra; luego continuó con Lejos de Berlín. Y cuando empezó Tráfico por Katmandú, Fito ya empezó a moverse por todo el escenario y en modo director de orquesta ante sus músicos.

11 y 6 fue de las más coreadas por la multitud: había gente de todas las edades; muchísimos, con la camiseta de Rosario Central, club del que es hincha Fito.

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