Murió Jorge “Locomotora” Castro
El ex campeón mundial de boxeo se descompensó esta madrugada en Morón.
El boxeo argentino sufrió este miércoles una gran pérdida, tras confirmarse la muerte de Jorge Fernando “Locomotora” Castro, uno de los íconos más recientes del pugilismo en el país. La muerte del exboxeador, ocurrida en Moron, localidad de la provincia de Buenos Aires, provocó una profunda tristeza en el deporte y, especialmente, el universo del cuadrilátero.
“El mundo del boxeo se despide de Jorge “Roña” Castro, uno de los púgiles más memorables de Argentina”, dijo la Asociación Mundial de Boxeo en redes sociales. “Con su característica tenacidad y un corazón incansable, Castro grabó su nombre en la historia del boxeo al conquistar el título mundial de peso mediano de la AMB en 1994, ganándose un lugar entre los campeones mundiales de este deporte. Su legado perdurará. Descansa en paz, campeón”.
Una tremenda y dura pegada fue su sello de identidad en el mundo de los puños. Es cierto que la rigurosidad en la preparación atlética no fue su punto más destacado, pero su tremendo carácter y su admirable lectura para detectar las grietas que ofrecía el rival sí lo fueron.
Castró nació en 1967 en Caleta Olivia, en la patagónica provincia de Santa Cruz, donde el futuro boxeador notable pasó carencias vitales para sobrevivir, algo que terminó por moldear su personalidad. Su estilo carismático, camaleónico y su corazón solidario terminaron siendo la huella que definió su singular impronta.
Fueron casi dos décadas de vida profesional dedicada al boxeo. Castro debutó en 1987 y su última pelea fue el 27 de enero de 2007, completando 144 combates profesionales, con 130 victorias, 11 derrotas y tres empates.
A pesar de tantos triunfos, ninguno fue tan impactante como el que consiguió el 10 de diciembre de 1994. A esa noche llegaba con el título mundial de la Asociación Mundial de Boxeo bajo el brazo, un cetro que había ganado el 12 de agosto de ese año al derrotar por puntos a Reggie Johnson. Cuatro meses después debía defender la corona, y lo hizo de forma impactante.
La velada se llevó a cabo en Monterrey, México, y su rival fue el excampeón John David Jackson. El estadounidense fue dueño absoluto de la contienda, ganando cada uno de los primeros ocho asaltos. Incluso el médico de la pelea revisó a Castro, porque el desfigurado rostro del argentino hacía presagiar que podía dar por finalizado el combate. Sin embargo, Luis Spada —mánager de Castro— le pidió al árbitro que, como campeón, le permita a “Locomotora” pelear un round más. La respuesta fue afirmativa, y lo que pasó después quedó en la historia.
El argentino estrelló en el noveno asalto un volado de izquierda directamente en la sien de Jackson que fue demoledor. El estadounidense se levantó, pero otras dos caídas fueron el corolario del fascinante nocaut.
“Fue la mano de Dios”, supo decir Castro, en alusión al gol que Maradona anotó con la mano frente a Inglaterra en el Mundial de México 1986.
La revista estadounidense “The Ring” catalogó a esta contienda como la pelea del año, y al noveno asalto en particular como el mejor de toda la temporada.
“Locomotora” también tuvo peleas destacadas ante Terry Norris, Roy Jones Jr, Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán, Etianne Whitaker, entre otros.
“Locomotora” llegó a ser campeón argentino de la categoría superwélter y campeón sudamericano de los superwélter y crucero. También fue Fedelatin (título intermedio de la AMB), y campeón del mundo de los medianos (AMB).
Su estilo de boxeo combinaba un porte de acero, que le permitió sufrir embates de varios rivales poderosos sin tener la preparación física adecuada —dada su nula afección a la preparación física—, y demoledores golpes de volado.
Resultaba camaleónico, porque confundía a los rivales con cambios copernicanos, pasando de la defensiva a una fiereza incontenible en las peleas. Si el rival le ofrecía flancos claros, iba por ellos. Si el contrincante marcaba el pulso de la contienda, apelaba a recibir impactos, desgastarlo, para luego generar un contraataque con su pesada y dura mano.
