El Banco Central bajará los encajes desde abril para intentar reactivar la actividad económica

El objetivo de la autoridad bancaria es garantizar fondos suficientes ante eventuales retiros masivos y opera como herramienta de política monetaria, ya que su modificación afecta directamente la cantidad de dinero circulante, con un impacto directo sobre la inflación.

El Banco Central (BCRA) decidió este jueves que bajará los encajes bancarios a partir de abril, tratando de inyectar liquidez en la economía y darle impulso a una actividad que crece solo en algunos sectores, y poco intensivos en empleo. El mercado espera que esto favorezca una reducción de las tasas de interés.

El Directorio del BCRA resolvió no prorrogar la norma de agosto de 2025, que había establecido un incremento transitorio de cinco puntos porcentuales de encajes en bonos. Esta medida, que regía para los bancos más grandes del país que reúnen el 90% de los depósitos del sistema, había tenido un primer vencimiento a fines de noviembre de 2025. Ese vencimiento fue prorrogado hasta el próximo 31 de marzo, pero ya dejará de correr desde el 1° de abril.

En la autoridad monetaria esperan que esta decisión no implique en los hechos un incremento de la emisión monetaria, ya que porcentaje de encajes que se libera podía ser integrado con la compra de títulos públicos.

Vale recordar que la entidad que dirige Santiago Bausili ya había dado pasos para una «normalización» de los encajes, en un contexto en el cual las tasas de interés comenzaron el año con nuevos incrementos, ante la baja liquidez y el apretón monetario del Gobierno.

Los encajes son un porcentaje de los depósitos en moneda local o extranjera —ya sean a plazo fijo, en cuentas corrientes o cajas de ahorro— que bancos y fondos money market asociados a billeteras virtuales deben mantener inmovilizados en el Banco Central. Cuando un cliente realiza un depósito, una parte de esos recursos se transfiere obligatoriamente al banco central y queda retenida. Cada vez que un cliente hace un depósito, bajo cualquier instrumento, el banco transfiere parte de esos fondos a una cuenta en el BCRA en el que quedan inmovilizados o encajados.

Su objetivo es garantizar fondos suficientes ante eventuales retiros masivos y opera como herramienta de política monetaria, ya que su modificación afecta directamente la cantidad de dinero circulante, con un impacto directo sobre la inflación.

A partir del 1 de abril se relajará el esquema monetario con la intención de acelerar el proceso de remonetización que intenta el Gobierno, para poner en marcha la reactivación de la economía. La medida se adopta en medio del duro momento recesivo que atraviesan algunos sectores económicos, como la industria y las pymes.

La reducción de encajes a partir de abril afectará a todo tipo de depósitos en pesos, como cuentas corrientes, cajas de ahorro, cauciones y los fondos de money market, aquellos que usan las billeteras virtuales (y algunos bancos) para remunerar los saldos de sus clientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *