Ingenieros desarrollaron un proceso para «desimprimir» y reutilizar el papel

Un grupo de ingenieros de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, desarrollaron un proceso para “desimprimir”, es decir, borrar la tinta impresa en un papel.

El proceso involucra el uso de láser, en pequeños pulsos, para borrar palabras e imágenes ya impresas.

“Cuando se dispara el láser, y golpea la fina capa de tinta, la calienta hasta el punto en que se evapora”, explicó a la BBC David Leal-Ayala, líder del equipo de investigación.

Los investigadores dicen que el sistema trabaja con papeles y tintas comunes y corrientes y es más respetuoso con el medio ambiente que el reciclaje tradicional.

Sin embargo, agregan, se necesita más investigación para que el producto llegue al mercado.

En el estudio, publicado en el Proceedings of The Royal Society A Journal y recogido en New Scientist, los ingenieros revelan que no fueron los primeros en tener la idea.

Pero señalan que otros que han intentado borrar tinta con láser se han encontrado con que dañaban o descoloraban el papel durante el proceso.

De hecho, Toshiba comercializa una impresora láser que puede borrar la tinta, pero tiene que haberse usado originalmente su propia tinta “e-blue” para que el sistema funcione.

Pulsos verdes
Leal-Ayala y sus colegas probaron un abanico de lásers ultravioletas, infrarrojos y visibles a diferentes velocidades.

Eventualmente encontraron que la mejor opción era los pulsos de láser verde, con una duración de sólo la 4 mil millonésima parte de un segundo.

Los papeles que pasaron por la “desimpresora” solo conservaron una tenue sombra del texto borrado.

Un sistema de extracción de gas fue utilizado para capturar las nanopartículas y los gases “mayormente inofensivos” que produce el proceso.

Reemplazo del reciclaje
Habiendo demostrado que la técnica funciona en un laboratorio, los ingenieros ahora planean desarrollar un prototipo apropiado para una oficina.

Una vista ampliada del papel “desimpreso” muestra que no quedan casi restos de tinta.

Estiman que podría ser construido por unos US$29.000.

El equipo admite que la mayoría de las empresas encontrará todavía al papel reciclado como una solución más económica, pero agregan que el precio debería reducirse si se llega a una producción a gran escala.

“Cuando se recicla papel se usan muchos recursos. Se usa electricidad, agua y químicos, y para ser honesto cuando uno imprime algo la única razón por la que no se reutiliza el papel es porque hay tinta en él”, explicó David Leal-Ayala.

“El papel está todavía en buenas condiciones y no tiene sentido que pase a través de todo el pesado proceso industrial si está perfectamente bien”, añadió.

Según informó New Scientist, los investigadores aún no se han puesto en contacto con fabricantes para integrar su novedoso proceso como una opción para las impresoras y fotocopiadoras. (Uno Santa Fe)