Falleció en Santa Fe el represor Horacio Barcos

Horacio Américo Barcos falleció ayer en la cárcel de Las Flores, confirmaron desde el Servicio Penitenciario provincial. El represor de 61 años era oriundo de Añatuya, provincia de Santiago del Estero y estaba jubilado.

Se lo conoció por el apodo de “Quique” y antes de que lo encarcelaran vivía en el barrio Luz y Fuerza de la ciudad de Santo Tomé. Estaba preso en Las Flores desde 2007, lugar en el que continuó alojado tras la condena a 15 años por delitos de lesa humanidad.

Un clima inusual se vivía hoy en la cárcel de Las Flores, puesto que la noticia de su deceso generó gran revuelo dada la trascendencia pública del reo.

Barcos fue personal civil de inteligencia (PCI), trabajó para el Ejército y formó parte de la “patota” ligada al gremio de la Uocra, durante la última dictadura militar.

El juicio oral

Llegó a juicio acusado por el secuestro y las torturas cometidas contra el profesor Alberto Tur y su esposa Amalia Ricotti entre el 15 y el 31 de mayo de 1978. Fue condenado el 12 de abril de 2010 por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que integraron los jueces José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Daniel Laborde.

El testimonio de Amalia Ricotti fue clave para que lo encerraran en 2007 y lo declararan culpable luego; puesto que Tur falleció en septiembre de 2003 y ella se convirtió en la única víctima en condición de acusarlo directamente.

La de Barcos fue la segunda condena por delitos de lesa humanidad que se dictó en toda la provincia de Santa Fe, luego de la emblemática causa Brusa.

Uno de los actores del juicio llevado a cabo en 2010 fue el actual secretario de Derechos Humanos de la provincia, Horacio Coutaz, quien entonces desempeñaba el rol de abogado de la querella, junto con la Dra. Zulema Rivera.

Aunque sin precisiones sobre motivos y causas de la muerte, Coutaz confirmó de primera mano el deceso del represor esta mañana.

Condena confirmada

En marzo último la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal ratificó la condena impuesta por el tribunal santafesino. Con el voto conjunto y unánime de sus tres integrantes -Alejandro Slokar, Ángela Ledesma y Pedro David- la segunda instancia federal confinó al ex espía del Ejército como autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por haberse cometido con violencia y amenazas e imposición de tormentos, agravado por ser ejercido contra perseguidos políticos.

Del legajo personal de Barcos, remitido por el Ejército Argentino y desclasificado por Decreto Nº 4/2010 del Poder Ejecutivo Nacional, surge que revistaba como “Agente Secreto” y que integró un Pelotón Especial de Contrainteligencia a partir de 1976 y hasta el año 1997. (El Litoral)