Corea del Norte amenazó una vez más con la aniquilación atómica

En una de sus habituales bravuconadas el gobierno de Corea del Norte amenazó, -una vez más-, con la “aniquilación”, tras unas la realización de simulacros de maniobras militares de Corea del Sur y EE.UU.

El dictador norcoreano Kim Jong Un, ordenó probar la fuerza explosiva de una cabeza nuclear y misiles balísticos para estos explosivos, según dijo “para optimizar las capacidades ante un ataque atómico”. Debido a ello el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas dispuso endurecer sus sanciones contra el régimen comunista.

De los entrenamientos entre Corea del Sur y EE.UU está previsto que participen 55 aviones norteamericanos y 30 naves de Corea del Sur. El simulacro anfibio permitirá entrenar soldados para atacar defensas del gobierno de Pyongyang y se concretará en la costa este de Corea del Sur durante dos meses.

El movimiento militar fue denunciado por Corea del Norte como “un juego de guerra nuclear”, estado que amenazó con “responder con un ataque preventivo”, según informó la agencia oficial de China KCNA.

El programa nuclear chino

Vale apuntar que la información “oficiosa” de la agencia de noticias de la República Popular China, -que se vería obligado a participar de la contienda-, inició su programa nuclear el 16 de octubre de 1964 con la primera prueba, dejando en el camino una estela de destrucción y contaminación radioactiva de 45 detonaciones.

La República que nos ocupa llegó a tener en su poder 434 ojivas nucleares y actualmente el arsenal contaría con 240, conociéndose que el rango mayor de sus misiles alcanzaría los 14.000 km.

Analistas y agencias internacionales de control de armas a nivel mundial estiman que China desarrolló armamento de destrucción masiva, tanto química como nuclear, mientras que la Federación de Científicos Americanos estima en 180 las cabezas nucleares activas a partir del 2009, transformándose de esta manera en el cuarto arsenal más grande entre los cinco poseedores de armamento de ese tipo.

En 1996 China firmó el Tratado de Prohibición Completa de los ensayos Nucleares (CTBT) y adhirió a la Convención sobre Armas Biológicas Tóxicas (BWC). En 1984 ya había ratificado la Convención sobre Armas Químicas (CAQ), en 1997.

Los yanquis no se quedan cruzados de brazos

Voceros del ejército de Estados Unidos, ante este nuevo embate verbal de Corea del Norte, mediante los medios de comunicación como la CNN, dejaron trascender que se está desarrollando un traje para sus soldados, al que denominaron TALOS, destinado a misiones especiales, fabricado de blindaje líquido que se podrá solidificar cuando sea necesario.

El equipo de protección, denominado Tactical Assault Ligt Operator sería utilizado por el soldado que va al frente del grupo y es el primero en ingresar por asalto a un lugar donde el enemigo está instalado con armas de grueso calibre.
En realidad lo expuesto no es nada totalmente nuevo. Simplemente se está acelerando el desarrollo de armas utilizando lo que el Pentágono denomina exoesqueleto, accionado por baterías con protección balística superior, a lo que se le ha sumado tecnología para reducir la tensión corporal y medios para incrementar la comunicación con el conductor central de la operación militar en proceso, así como para obtener mayor visibilidad sobre las fuerzas enemigas.

Los periodistas Jeremy Diamond y Barbara Starr, utilizando como fuente al portavoz del Pentágono, esto es el teniente comandante, Matt Allen, señalaron que el Departamento de Defensa «no sabe cuánto costará el TALOS». En un informe de Defense Tech —citado por el exsenador republicano de Oklahoma, Tom Coburn, en su «Wastebook» — se mencionó un precio estimado de 80 millones de dólares, agregaron los columnistas de la CNN.

Ya en informes anteriores de Cuna de la Noticia adelantamos datos exclusivos sobre este tipo de investigaciones acerca de armamentos subrayando que una parte importante de la tecnología expuesta ya existe, aunque se utiliza en otras armas o exoesqueletos que cumplen con tareas de apoyo y salvamento de tropas y hasta para desactivar explosivos a distancia. Lo que se busca ahora es adaptar esos desarrollos a un arma que le otorgue al operador mayor maniobrabilidad ante una situación vulnerable.

Voceros del Pentágono aseguraron que la investigación sobre el traje TALOS también ha sido de gran ayuda en otras áreas, ya que ha ayudado a los militares a desarrollar mejores tecnologías relacionadas con las armaduras ligeras y sistemas de comunicación.

Bajo el título “El conejito blanco de la panza negra”, en una de nuestras habituales columnas recordamos y ampliamos otro material periodístico que se publicó bajo el título “La estación China del espacio lejano”, en el que detallamos datos relacionados con programas espaciales del Ejército chino en nuestro territorio, ligados a la estrategia de dicha fuerza militar para dominar la guerra tecnológica, a pesar de que se presentará el caso como un desarrollo civil.

La empresa contratista de los trabajos denominada Satélite Launch and Tracking Control General (CLTC) que se presentó oportunamente ante nuestro gobierno como dedicada a a la telemetría y al rastreo espacial, depende directamente del Departamento General de Armamentos del Ejército Popular de Liberación y la tecnología que desarrolla puede utilizarse tanto para fines civiles como militares.

Cuando en dichos informes simplificamos lo dicho, indicamos que el sistema a instalarse con autorización del gobierno argentino, tendría capacidad de detección de lanzamiento de misiles, sin distinción de nacionalidad y también obtendría ventajas respecto del sistema de telecomunicaciones.

Ahora China, en paralelo, utilizaría un mecanismo similar de ocupación territorial en el conflicto del Mar de China Meridional, ya que al reclamar islas artificiales como territorio chino, podría asentarse en las mismas para obtener el mayor alcance de sus fuerzas armadas para regular quién puede o quién no puede acceder a la región.

De paso, controlaría más exhaustivamente a las fuerzas militares norcoreanas a los efectos de prevenir, además, el posible lanzamiento de misiles de prueba que contendrían, en caso de conflicto bélico, armas químicas o biológicas expresamente prohibidas por convenciones internacionales, aunque China, cabe mencionarlo, pudo haber tenido un programa activo de armas biológicas en 1980[1]

Ken Alibek, antiguo director de uno de los programas soviéticos de guerra bacteriológica, dijo que China sufrió un grave accidente en una de sus plantas de armas biológicas a finales de 1980. Alibek afirmó que reconocimientos satélitales soviéticos identificaron un laboratorio de armas biológicas cerca de un sitio para pruebas de ojivas nucleares. Los Soviéticos sospecharon que dos epidemias de fiebre hemorrágica que se expandieron en la región a finales de 1980 fueron causadas por un accidente en un laboratorio donde los científicos chinos estaban armamentizando enfermedades virales.[2]

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[1] Roland Everett Langford, Introduction to Weapons of Mass Destruction: Radiological, Chemical, and Biological, Wiley-IEEE, 2004

[2] William J Broad, Soviet Defector Says China Had Accident at a Germ Plant, New York Times, April 5, 1999

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Ricardo Marconi

Licenciado en Periodismo. Posgrado en Comunicación Política. rimar9900@hotmail.com