El mundo al borde de una guerra electromagnética y nuclear

En gran medida los males de nuestro planeta se trasuntan en conflictos bélicos de corta, mediana y gran intensidad.

A través de ellas se llevan adelante manipulaciones de fuerzas electromagnéticas y nucleares, generadas por conflictos religiosos, políticos y racistas.

Como ejemplo de lo señalado tenemos a las masacres de palestinos, kurdos, iraquíes y afganos, así como civiles, entre los que vale mencionar a campesinos de Colombia.

A ello deben agregarse cuestiones climáticas por conflictos militares, que han derivado en reducciones de zonas árticas y antárticas –el hielo del Ártico, entre 1978 y 1996, se redujo 34.300 kilómetros, esto es el equivalente al territorio de Holanda y el grosor de la capa de hielo pasó de 3,1 metros a 1,8 metros (40%)-, junto a problemas económicos como los que sufrió, en 2013, la población de Irán al contraerse su economía a consecuencia de una inflación del 40% y una desocupación del 35%.

Irán producía en 2013 menos de la mitad de los casi 3 millones de barriles diarios de petróleo que alcanzó en 2011, generándole una pérdida de ingresos de casi 50 mil millones anuales de dólares.

El ex primer mandatario Mahmud Admadinejad, que negoció con Argentina el memorándum por AMIA, buscó aliviar la represión interna debido al descontento social, a la vez que provocó hasta el hartazgo a los israelíes y enarboló la amenaza nuclear para alinear un nacionalismo que sofocara la angustia de la sociedad de Irán.

Felizmente, al triunfar en las elecciones Rohani, se congeló por seis meses el programa nuclear y abrió los laboratorios a las inspecciones internacionales. Rohani posibilitó el relanzamiento de la industria petrolera, la multiplicación de empleos y la reducción de la inflación, con lo que logró, parcialmente, romper el aislamiento internacional, debido a que Irán alimenta el terrorismo internacional, según organizaciones internacionales de Occidente.

Esto es también así, en razón que Irán ejerce un control parcial del grupo sunnita Hamas, que domina la Franja de Gaza y tendría la llave para finalizar la guerra civil en Siria, su principal satélite, a la vez que presiona sobre los talibán para facilitar la retirada estadounidense de la guerra.

En el último acuerdo nuclear firmado por Irán, con el acompañamiento del grupo que conforman Estados Unidos, Francia, Rusia, China y Alemania y Reino Unido, Irán debía reducir el número de centrifugadoras de modelo antiguo para enriquecer uranio, de 19 mil a 6 mil en una década.

Irán deberá reducir su existencia de uranio enriquecido de 12 toneladas a 300 kilos para exportar a Rusia. El reactor nuclear de Arak debió ser convertido en uno de investigación para que no produzca plutonio y la planta de enriquecimiento de la ciudad de Fordo pasará a ser una central de investigación. La única planta que podrá enriquece uranio es la de Natanz.

Vale acotar un elemento que es casi desconocido: Desde el Comando Central, con base en Tampa, Florida el CENTCOM controla la guerra aérea en Siria e Irak vigilando sitios islamistas.

Denuncia

Human Rights Watch oportunamente denunció que Bashar Al Hassad utilizó bombas de racimo de fabricación rusa contra sus enemigos afincados en zonas pobladas por civiles cercanas a Damasco, Homs y Aleppo, motivo por el cual el por entonces ministro de Relaciones Exteriores turco Ahmet Danutoglu expuso el hecho ante organismos internacionales.

Guerra cibernética

El uso de este tipo de agresiones en conflictos de diversa intensidad podría llegar a acabar con la civilización. Para hacerlos realidad se utilizan programas de computación maliciosos muy sofisticados y entre los principales imputados están Estados Unidos e Israel y hay que recalcar que existen muy escasas barreras de contención para este tipo de agresiones.

La utilización de esos programas permite desconectar centrales aéreas y generar problemas en represas hidroeléctricas. Incluso, se estima, que un país podría ser paralizado en minutos.
Con un ataque de EMPM, a través de un dispositivo nuclear, se puede generar un pulso electromagnético y para aquellos que piensan que lo expuesto en Ciencia ficción, debe decirse que ha se hicieron pruebas en el espacio con magnetismo y pulsos electrónicos. De esta manera se podría atacar a fuerzas terroristas, en el marco de un escenario bélico apocalíptico.

Estadísticas

Para que quien acceda a esta columna tenga una visión básica de las diferencias nucleares entre Estados Unidos y Corea del Norte, le acercamos datos concretos:
El primer de los estados lleva realizadas 1.054 pruebas nucleares desde 1945 a 1992.

Además, posee 6.800 ojivas nucleares y otras 2.800 están a la espera de ser desmontadas por hallarse vencidas. También tiene 1.650 ojivas nucleares funcionales, esparcidas en cabezas de misiles intercontinentales y en bases donde hay bombarderos y posee 150 ojivas, no estratégicas, ubicadas en bases con sistemas de corto alcance, a lo que hay que agregar 4.000 ojivas en arsenales y 2.200 ojivas de reserva.

Por su parte, Corea del Norte ha realizado 5 pruebas: Octubre de 2006, de 1 kilotón (1.000 TN de explosivos); Mayo 2009, 7 kilotones; Febrero 2013, 6 Kilotones; Enero 2016, 6 kilotones y Setiembre de 2016, 10 kilotones.
Obviamente, las diferencias son abismales.

La lucha que enfrenta Francia contra el EI

Si faltaba algo que sucediera en Francia, para agregar incertidumbre a la campaña electoral, era un nuevo ataque extremista vinculado al Estado Islámico que atacó en los Campos Elíseos, el lugar más emblemático de París y mató a un policía con un rifle Kalisnicov.

Hay que decir, sin tapujos, que en Francia ya hubo 300 muertos por ataques terroristas y en el momento en que se produjo la agresión se hallaban, cerca del lugar, varios candidatos, algunos de los cuales desistieron de seguir, por hora, con las campañas.

La inteligencia parisina advirtió que discotecas, estados y policías serán los destinatarios de nuevos posibles ataques de los extremistas islámicos.

Explosión nuclear

Si por cualquier circunstancia se produjera una explosión nuclear, derivada de los graves acontecimientos que se precipitan entre Estados Unidos, Francia, China y Alemania e Israel contra Rusia o Corea del Norte o China se pueden producir los acontecimientos que detallamos: Si un artefacto nuclear impacta en una ciudad, en 2,5 kilómetros del radio de la explosión todo es destruido y de manera instantánea 1.500.000 personas prácticamente se volatilizan.

La explosión nuclear termina con problemas menores, tales como falta de agua, energía, alimentos, petróleo y dinero, ya que todo se producirá, en lo atinente a su destrucción, al mismo tiempo.

En el horizonte cercano sólo habrá elementos apocalípticos y si se logra sobrevivir el objetivo prioritario será conseguir medios económicos para utilizar el agua potable. La crisis financiera será de muy difícil resolución.

La comida sólo se utilizará en la medida que permita cubrir las necesidades básicas.

La energía colapsará y los especialistas indican que es probable que se busque reconvertir el sistema ferroviario. Se dará por terminada cierta fase de la historia.

El primer objetivo

Los presidentes del mundo occidental consideran como primer destino de un ataque terrorista nuclear a los reactores de investigación, vulnerables a ataques terroristas, ya que cuentan con menores protecciones militares.

Esas instalaciones cuentan con alambrados perimetrales de púas, retenes, camuflajes, armas antiaéreas y guardias armados como mínimo, así como cámaras de seguridad, puertas de acero, candados magnéticos y alarmas centralizadas, entre otros elementos no menores.

El mayor número de reactores de investigación del mundo operan con uranio enriquecido y con bóvedas de combustible para bombas y están en territorio ruso. Los gobernantes de ese país se resisten a reconvertir su poder con combustible de bajo enriquecimiento.

Vale dejar claro que los términos guerra nuclear y guerra termonuclear abarcan las atómicas y las termonucleares y las armas convencionales comprenden a toda clase de armamento, salvo tres tipos que son capaces de producir una destrucción en masa, las químicas y las bacteriológicas.

Expertos hablaban de que en la Segunda Guerra Mundial sólo se usaron 6 megatones, En 1982, momento en que se desencadeno la guerra de las Malvinas, la Unión soviética poseía 8.000 cargas termonucleares, mientras que Estados Unidos 9.000, muchas de ellas instaladas en misiles balísticos y una gran proporción se ubican en centros de ataques de los MIR V, vehículos donde van ojivas múltiplos.

Los misiles balísticos intercontinentales ICBM tienen menos poder de fuego que los misiles soviéticos con base terrestre. Los MIRV aumentan su capacidad de ataque contra objetivos compactos y se puede decidir ayuda.

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Ricardo Marconi

Licenciado en Periodismo. Posgrado en Comunicación Política. rimar9900@hotmail.com