Ocultamiento del Coronavirus: ¿Los servicios de inteligencia jugaron un papel preponderante?

Las estadísticas de contagiados y fallecidos, a nivel mundial, se modifican diariamente y, paralelamente, las acusaciones sobre la responsabilidad primaria de la generación y propagación de la pandemia de COVID-19, se entrecruzan sin cesar.

Este fin de semana el diario alemán Der Spiegel dio a conocer un a información que da cuenta que el Servicio Federal de Inteligencia de ese país, el Bundesnachrichtendienst (BND) hizo saber a su gobierno que el presidente chino Xi Jinping pidió personalmente al director general de la Organización Mundial de la Salud Tedros Adhanom, “retrasara una advertencia global” sobre la amenaza del virus en enero pasado.

Por parte de la OMS, la respuesta fue de manual: Calificó la declaración de “incorrecta e infundada”. El BND en su informe estimó que retener la información hizo que se perdieran entre cuatro y seis semanas en el combate del virus.

La OMS negó el diálogo presuntamente ocurrido el 21 de enero y afirmó que nunca los interlocutores hablaron telefónicamente. El organismo internacional confirmó la transmisión interhumana públicamente el 22 de enero y que ello sucedía en Wuhan.

El presidente norteamericano, en abril alegó que la OMS “se estaba convirtiendo en una herramienta china de propaganda. Donald Trump aseguró tener evidencia pero no la dio a conocer de manera personal, a pesar de que existe un informe del Departamento de Seguridad Nacional que acusa a China de acaparar suministros médicos, según un documento de cuatro páginas con fecha 1º de mayo, dado a conocer por Associated Press.

Es más, el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo se refirió a “un clásico esfuerzo de desinformación”, a la vez que apuntó el bloqueo de acceso a los laboratorios chinos a los mejores científicos del mundo para averiguar qué ocurrió. China creo un riesgo enorme”.

La alianza “Five Eyes”

En la semana que transcurrió se conoció una investigación de la alianza “Fives Eyes”, esto es el grupo de agencias de inteligencia que recolectan información obtenida por la NSA, esto es Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia. En nuestras columnas ya hemos detallado con minuciosidad el acuerdo logrado en dicho sentido, aunque a pesar de ello no pudieron detectar en tiempo y forma lo que se les venía encima. Sólo precisó el grupo la desaparición de denunciantes y la negación China a ayudar a otros países.

The Saturday Telegraph de Australia reprodujo un documento de 15 páginas con las claves de la negligencia china, y blanqueó los puestos del mercado de fauna silvestre, junto a la negativa de proporcionar muestras de virus vivos a científicos internacionales dedicados a la búsqueda de una vacuna.

El informe de inteligencia haría mención a que China “tenía pruebas de transmisión entre humanos desde principios de diciembre, pero lo negó hasta finales de enero, cuando los muertos en China eran inocultables tras el brote en Wuhan.

Es más, en el Reino Unido se hizo referencia a la desinformación de Rusia e Irán y los números de muertos en esos países creció exponencialmente.

Declaraciones de una especialista

Concepción Chinda Brandolino, médica clínica, homeópata, legista y médica forense, aseguró que “el coronavirus está en todos lados y produce muertes en inmudeprimidos”.

Agregó que “es un virus modificado genéticamente en su ARN (ácido ribonucleico) y se le hicieron injertos en algún laboratorio, entre ellos en los químicos proteicos (1 inserción del Sars)”.

“Vale apuntar que las modificaciones las hacen bioingenieros, que habrían generado dos focos simultáneos de virus modificados, que no es el que normalmente circula en Argentina. Son virus los modificados altamente mutantes”, agregó la renombrada especialista.

Brandolino, al hacer mención de la cuestión, desde lo que concierne a la política internacional, apuntó en una entrevista: “uno de los focos fue hacia Corea del Norte, Teherán y China. El restante fue hacia la zona de Veneto, Italia. El objetivo era desplazar a los mercados anglo-norteamericano, con introducción en fábricas”.

Hay versiones que indican que Irán también fue afectado porque posee energía nuclear para fines pacíficos y podría autoabastecerse por los dos próximos siglos.

Y sobre esta apreciación, la profesional indicó: “Lo de Irán sería la causa de la Guerra del Medio Oriente, ya que tiene la posición geoestratégica más importante del mundo, razón por la que se la intentado conquistar en la historia, ya desde la época de Alejandro Magno”.

La especialista, avanzó geopolíticamente en la cuestión al afirmar que “China dio un paso temerario contra Japón y Estados Unidos al advertir sobre la posibilidad de una declaración de guerra y, curiosamente, a los 15 días, un misil o un dron teledirigido norteamericano mata, el 3 de enero de 2020, a Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quas”.

“Días después China se equivoca y abate un avión de pasajeros donde viajaba el comandante de la Flota Aeroterrestre estadounidense y 15 días más tarde aparece la pandemia en los países asociados, esto es China, Irán y Persia”, alegó Brandolino.

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Ricardo Marconi

Licenciado en Periodismo. Posgrado en Comunicación Política. rimar9900@hotmail.com