Dos goles en contra le impidieron a Central estirar su racha de victorias

Con tantos de Valentini y Toledo, los canallas vencían a Olimpo pero, sobre el cierre, Delgado cabeceó hacia atrás y selló la igualdad. Al comienzo, el propio Valentini había marcado la desventaja en contra. El Canalla sigue a cuatro de Gimnasia (LP) y los bahienses, sus escoltas. Ahora visitará a Atlético Tucumán.

Central tenía su decimotercer triunfo al hilo e igualaba la marca del San Lorenzo de Pellegrini, pero se le escapó sobre el final. De todos modos, y a pesar del sinsabor, la igualdad ante un rival directo hacia el ascenso le sirve: el Canalla empató 2 a 2 ante Olimpo en el Gigante, en la 25ª fecha de la B Nacional y mantiene su distancia de cuatro puntos sobre sus inmediatos perseguidores y de once sobre Gimnasia de Jujuy, el cuarto.

Fue una tarde sin suerte. El elenco de Russo arrancó mal el partido y lo pagó muy caro. Una desconcentración de la defensa a la salida de un lateral le permitió a Bou quedar mano a mano con Caranta. El atacante definió, la pelota dio en el palo y Valentini, en su intento por rechazar, la metió en su propio arco.

Desconcertado, el equipo auriazul salió a buscar la igualdad. Toledo, resistido desde el comienzo por la hinchada, intentó con un potente zurdazo desde afuera del área pero Champagne voló para lucirse y cuidar el cero en su arco.

En la primera media hora de juego, Central no hizo pie. En defensa, mostró llamativos desajustes: además del gol, Musto recibió dos veces solo en el área. Y en ataque, ni Domínguez ni Méndez pudieron generar fútbol y el Canalla fue puro desconcierto. Encima, Caranta se retiró lesionado.

Ya sobre el cierre de la primera etapa, Central se hizo dueño de la pelota y empujó. Y Toledo, otra vez errático, tuvo dos chances clarísimas en dos minutos: primero cabeceó solo en el área chica a las manos de Champagne. Después, ya con el uno rival vencido, Parnisari y el travesaño le negaron el gol.

Esa insistencia continuó en el comienzo de la etapa complementaria. Y en la primera que tuvo, encontró tranquilidad con el gol. De cabeza, Valentini superó a Champagne y decretó la rápida igualdad, cuando el reloj marcaba 5´ de juego. Así, el defensor cosechó el primer grito grande de su carrera.

Con Olimpo desdibujado y Encina cada vez más encendido, los canallas se fueron transformando en protagonistas casi exclusivos. Fue el propio Sapito el que reclamó dos veces penal en una jugada: primero, lo agarraron al rematar desde adentro del área; después, su disparo quedó en la mano de un defensor. Delfino ignoró las quejas, aunque la repetición de la TV la daba la razón al volante.

Tanta insistencia parecía tener premio. Al menos, para Toledo lo tuvo. Un centro de Delgado tras desbordar por la izquierda le dio al centrodelantero la enésima posibilidad de cabeza. El gol valía un justo triunfo.

Sin embargo, en tiempo adicionado, un pelotazo frontal exigió a Delgado y el defensor, al intentar rechazar, cabeceó hacia a atrás, sobre un palo, y dejó a Pezzuti —reemplazante de Caranta— sin respuestas.

Fue el 2 a 2 final, con una sensación de injusticia por el desarrollo y de mala suerte, por los tantos en contra. Pero a Central, que tiene como objetivo excluyente el ascenso, el punto le sirve: perdía ante uno de sus escoltas, se recompuso y se mantiene vigente en lo más alto del campeonato. El récord, entonces, puede esperar. (Rosario3)